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Aprendiendo el/del Alefbet – Talmud Babilónico, Shabbat 104a

por febrero 9, 2016 Sin comentarios

אמרי ליה רבנן לרבי יהושע בן לוי: אתו דרדקי האידנא לבי מדרשא ואמרו מילי דאפילו בימי יהושע בן נון לא איתמר כוותייהו: אל”ף בי”ת- אלף בינה, גימ”ל דל”ת – גמול דלים, מאי טעמא פשוטה כרעיה דגימ”ל לגבי דל”ת – שכן דרכו של גומל חסדים לרוץ אחר דלים. ומאיטעמא פשוטה כרעיה דדל”ת לגבי גימ”ל – דלימציה ליה נפשיה. ומאי טעמא מהדר אפיה דדל”ת מגימ”ל – דליתן ליה בצינעה, כי היכידלא ליכסיף מיניה. ה”ו – זה שמו של הקדוש ברוך הוא, ז”ח ט”י כ”ל – ואם אתה עושה כן, הקדוש ברוך הוא זן אותך, וחן אותך, ומטיב לך,ונותן לך ירושה, וקושר לך כתר לעולם הבא. מ”ם פתוחה מ”ם סתומה – מאמר פתוח מאמר סתום, נו”ן כפופה נו”ן פשוטה – נאמן כפוףנאמן פשוט, ס”ע – סמוך עניים, לישנא אחרינא – סימנין עשה בתורה וקנה אותה. פ’ כפופה פ’ פשוטה – פה פתוח פה סתום, צד”י כפופהוצד”י פשוטה – צדיק כפוף צדיק פשוט. היינו נאמן כפוף נאמן פשוט! – הוסיף לך הכתוב כפיפה על כפיפתו, מכאן שנתנה התורה במנודראש. קו”ף – קדוש, רי”ש – רשע. מאי טעמא מהדר אפיה דקו”ף מרי”ש? אמר הקדוש ברוך הוא: אין אני יכול להסתכל ברשע. ומאי טעמאמהדרה תגיה דקו”ף לגבי רי”ש – אמר הקדוש ברוך הוא: אם חוזר בו אני קושר לו כתר כמותי. ומאי טעמא כרעיה דקו”ף תלויה – דאי הדרביה ליעייל. וליעול בהך? מסייע ליה לריש לקיש, דאמר ריש לקיש: מאי דכתיב באם ללצים הוא יליץ ולענוים יתן חן, בא ליטמא – פותחיןלו, בא ליטהר – מסייעים אותו. שי”ן – שקר, תי”ו – אמת. מאי טעמא שקר מקרבן מיליה, אמת מרחקא מיליה? שיקרא – שכיח, קושטא -לא שכיח, ומאי טעמא שיקרא אחדא כרעיה קאי, ואמת מלבן לבוניה? – קושטא – קאי, שיקרא – לא קאי.

Le dijeron cierta vez los rabinos a rabí Ioshua ben Levi: “Niños han venido hoy a la casa de estudios [Beit Midrash] y han dicho cosas que ni siquiera en los tiempos de Ioshua Bin Nun fueron dichas:

  1. Alef-Bet, “Aprender sabiduría” [Alef Biná]
  2. Gimel-Dalet, “Se bondadoso con los pobres” [Gemol Dalim]
    1. ¿Por qué razón la pierna de la Guimel está estirada hacia la Dalet? Porque es la naturaleza de los bondadosos la de correr hacia los necesitados.
    2. ¿Y por qué razon el techo de la Dalet está estirada hacia la Gimel? Porque [el necesitado] debe hacerse visible.
    3. ¿Y por qué la Dalet le da la espalda a la Guimel? Ya que le debe dar [la tzedaká] en secreto para no hacerle pasar vergüenza.

(3) Hei-Vav: “Es el nombre del Santo, Bendito Sea.”

(4) Zain-Jet-Tet-Iud-Kaf-Lamed: “Y si tu haces esto el Santo, Bendito Sea, te dará sustento [Zan], te mostrará Su gracia [Jen], te hará el bien [meTiv], te dará un legado/herencia [Ierusha], y te coronará con una corona [Keter] para el mundo venidero.

(5) La Mem abierta y la Mem cerrada representan una enseñanza exotérica y otra esotérica.

(6) La Nun doblada y la Nun recta significan que si un fiel [neeman] lo es cuando está doblado finalmente lo hará estando recto.  

(7) Samej-Ayin: “Soporta a los pobres [Somej Anyiim]”. Otra interpretación posible: “Haz reglas mnemotécnicas [Ase Simanin] de la Torá para poder adquirirla”.

(8) La Pei doblada y la Pei recta representan a la boca abierta y a la boca cerrada.

(9) La Tzadi doblada y la Tzadi recta representan que si un fiel [Tzadik] lo es cuando está doblado finalmente lo hará estando recto. Sin embargo esto es idéntico al fiel doblado y al fiel recto. Las escrituran sumaron humildad a su humildad, esto nos enseña que la Torá fue entregada a través de una gran sumisión.

(10) Kuf: “Por Santo (Kadosh)”

(11) Reish: “Por Malvado (Rashá)”

  1. ¿Por qué motivo la Kuf le da la espalda a la Reish? Dijo el Santo, Bendito Sea: “Yo no puedo mirar al malvado”.
  2. ¿Y por qué la corona de la Kuf está mirando hacia la Reish? El Santo, Bendito Sea dijo: “Si se arrepiente le haré una corona como la mía”.
  3. ¿Y por qué la Kuf está suspendida en el aire? Para mostrarle que si se arrepiente, él puede entrar y ser traído hacia Dios a través de esta entrada. Esto ayuda a la posición de Reish Lakish, ya que Reish Lakish dijo: “¿Cúal es el significado de XXX? Si viene a impurificarse se le da una apertura, si viene a purificarse se lo ayuda”

(12) Shin: “Mentira” (Sheker)

(13) Taf: “Verdad” (Emet) ¿Por qué razón las letras de la palabra Mentira [Sheker] están todas cerca y las de la palabra verdad [Emet] alejadas entre sí? Ya que la mentira es frecuente mientras que la verdad es una rareza. ¿Y por qué razón la palabra mentira se sostiene sobre una sola pierna mientras que la palabra verdad se sostiene sobre un ladrillo de construcción? [Para enseñarnos] que la verdad se mantiene en pie mientras que la mentira no.

Podemos aprender el AlefBet (el alfabeto hebreo) o podemos también aprender de él. En este hermoso Midrash son los niños quienes descubren significados “ocultos” detrás de cada una de las letras del abecedario hebreo. Desde la forma de la letra hasta la yuxtaposición de dos letras, de diversas formas aquellos niños nos regalan una forma diferente de comprender nuestro abecedario. Las letras no son solo letras. Cada letra tiene una forma y un sonido, que no son otra cosa que su cuerpo y su espíritu. Veamos qué es lo que podemos aprender tan sólo apareciendo más de cerca nuestro AlefBet.

El Midrash comienza diciendo que en cierta oportunidad unos niños de edad escolar[1] se presentaron en el Beit Midrash, la casa de estudios, y comenzaron a extraer valiosos mensajes ocultos de cada una de las letras del alfabeto hebreo.[2] Vale la pena remarcar que en los tiempos talmúdicos los niños en la primaria lo primero que hacían era aprender a leer la Torá. Esa era casi de forma exclusiva la currícula de los niños hasta una edad avanzada donde podían comenzar a estudiar de memoria la Mishná. Los maestros enseñaban a leer, letra por letra, palabra por palabra, versículo por versículo. Cierto día, sin embargo, la ecuación se invirtió y fueron los niños quienes le dieron una lección a los sabios en el Beit Midrash. La expresión que utiliza el Talmud es curiosa: “han dicho cosas que ni siquiera en los tiempos de Ioshua Bin Nun fueron dichas”. El Maharshá, basándose en el famoso Midrash talmúdico (Tmurá 15b) que enseña que en los tiempos de duelo de Moshé miles de leyes y enseñanzas fueron olvidadas, dice que en esta oportunidad los niños recuperaron una tradición milenaria que había sido olvidada hace tiempo atrás. Algo espectacular pasó ese día, secretos guardados en cada una de las letras fueron revelados para el pueblo de Israel por los más pequeños.

Y los niños comienzan a enseñarle a los adultos. A los adultos que su estudio los había llevado a alejarse de lo más básico, de las letras que conforman las palabras estudiadas; unos niños en el Beit Midrash los hacen volver a las raíces. Les muestran como aquellas ideas complejas a las cuales ellos llegan tras largos debates intelectuales y exegéticos pueden también encontrarse, si aprendemos a mirar, en la simpleza de cada uno de los trazos del alfabeto.

Aprendamos nosotros también del AlefBet. El Midrash comienza en orden, va desde la Alef a la Taf. Los niños dicen que de la yuxtaposición de la Alef y la Bet nos enseña que debemos “aprender sabiduría”. Debemos cultivar la sabiduría y la comprensión a lo largo de nuestras vidas. Esta noción la extraen ya que el término אלף (alef) en arameo significa aprender[3] y sabiduría en hebreo se dice בינה (Biná) que empieza con Bet. El juego exegético está en cada una de las primeras letras de ambas palabras.

La segunda enseñanza, y una de las más hermosas de este Midrash, también se basa en este principio. La yuxtaposición de la Gimel y Dalet nos enseña que debemos ser bondadosos con los pobres, ya que bondadoso en hebreo se dice Gemol y pobres en hebreo se dice Dalim. A continuación el Midrash presenta la segunda herramienta para extraer profundos significados de las letras: su forma. El Midrash tiene en mente como se escribe la Gimel y la Dalet en la Torá y se da cuenta que la pierna de la Guimel está estirada y mira hacia la Dalet. Esto no puede ser por que sí, dice el Midrash. De esta grafía comprenden que lo correcto es que el bondadoso (la Guimel) corra y se estire para ayudar al necesitado (la Dalet). Según los sabios no es el necesitado quien tiene que ir corriendo detrás del donante, detrás de alguien que lo ayude a subsistir; debería ser el donante quien corra para cumplir con uno de los mandamientos centrales del pueblo judío: la tzedaká. Sin embargo vemos también que el “techo” de la Dalet esta estirado hacia la Guimel. De este fenómeno aprendemos que si bien es quien dona quien debe procurar acercarse al necesitado, el necesitado debe hacerse visible. Quien necesita ayuda debe de alguna forma hacérselo saber a los otros. Una vez que ya se visibilizó es responsabilidad de los otros el ir en búsqueda de él y ayudarlo. Por último el Talmud presta atención a que la Dalet le da la espalda a la Guimel y dicen a que esto se debe a que cuando uno da tzedaká la misma tiene que ser dada en privado (y en oculto) para no avergonzar al necesitado.

Ahora llega el turno de las dos próximas letras de la Torá: “La Hei y la Vav”. Ambas forman según el Talmud uno de los tantos nombres que recibe Dios en la literatura rabínica. El tetragrama, el nombre de Dios tal como aparece en la Biblia, se escribe Iud-Hei-Vav-Hei. Dentro de las muchas formas de escribir el nombre de Dios está otra muy popular que es uniendo la primera con la última letra: Iud-Hei (יה), y la menos conocida uniendo las dos letras del medio: Hei-Vav (הו). Rashí, comentando esta sección, nos hace notar también que aquel extraño nombre de Dios, Hei-Vav, ya figura en la Mishná (Sucá 4:5).[4]

Las próximas letras del Alefbet (Zain, Jet, Tet, Iud, Kaf, Lamed) son interpretadas como cuestiones que Dios le dará a alguien “si hace tal cosa”. El Talmud ni Rashí aclaran específicamente a qué hace referencia pero podemos imaginar que está conectado con las letras precedentes y su interpretación rabínica. Si uno ayuda al necesitado (Gimel-Dalet), Dios (Hei-Vav) te dará tal o cual cosa como recompensa por el buen actuar. Estás cosas que Dios da contienen al comienzo de cada una de estás palabras cada una de las siguientes letras del Alef-Bet. Sustento (Zan, con zain), la gracia divina (Jen, con Jet), el bien (meTiv, con la Tet en el medio, teniendo en cuenta que la mem no forma parte de la raíz de la palabra), un legado (Ierusha, con Iud) y una corona (Keter, con Kaf) para el mundo venidero (LeOlam Habá, con Lamed al comienzo).

A continuación llega la letra Mem. Para comprender el tratamiento del Midrash a esta y a otras letras hay que mencionar un pequeño detalle. En el mismo folio talmúdico un poco más arriba de nuestro Midrash se habla de las letras מנצפ”ך. Estás letras comparten una característica especial. De las 22 letras del alfabeto hebreo solamente estás 5 se escriben de una forma diferente si están al final de una palabra. La Mem es una de ellas. La Mem al final de una palabra se escribe así ם, y se la conoce como una Mem cerrada (Stumá). Mientras que la Mem al comienzo o en el medio de una palabra se escribe así מ, y se la conoce como una Mem abierta (Ptujá). De las diversas grafías de la Mem el Midrash interpreta que hay ciertas cuestiones, enseñanzas, que deben estar abiertas para todos[5] y otras que no deben ser enseñadas en público, cuestiones esotéricas de la tradición que solo aquellos versados en las fuentes pueden comprender su sentido profundo. Cada ciencia, cada disciplina sabe que hay cosas que son para todos y otras enseñanzas que solo son para algunos.

La Nun también se escribe de dos formas diferentes. Al comienzo o en el medio de una palabra es una נ doblada (Kfufá) y al final es una ן recta (Pshutá). Una persona fiel a Dios y a la tradición de Israel se la llama Neeman; y aquella persona debe ser como la Nun dicen los sabios. Una persona correcta y justa debe estar doblada, inclinada, como la Nun, debe ser una persona humilde y con actitud reverencial.[6] La recompensa por su accionar en este mundo, dice Rashí, es que en el mundo venidero será como la Nun recta, se parará recto y firme con la frente en alto frente a Dios.

La Samaj-Ayin van juntas y su significado es similar al de la Guimel-Dalet. “Somej Anyiim – Soporta a los pobres”. El Maharshá nos enseña, sin embargo, que en este caso no se trata de apoyar económicamente al necesitado sino de apoyarlo mediante palabras. Apoyarlo sentimentalmente, regalarle palabras de aliento y esperanza. Es por esto que dice el Talmud (Baba Batra 9b) que quien ayuda económicamente a un necesitado es bendecido con 6 bendiciones mientras que quien lo ayuda con palabras es bendecido con 11 bendiciones, ya que la primera es solo con su bolsillo mientras que la segunda implica comprometer también su cuerpo y su espíritu. Sin embargo el Midrash sugiere otra interpretación a estás letras. Invirtiendo su orden, la Ayn antes de la Samaj, nos sugieren que debemos hacernos (Asé) reglas mnemotécnicas (Simanim) para poder aprehender y comprender la Torá[7].

La Pei (o Fei más correctamente) también puede estar doblada פ o recta ף, dependiendo su ubicación. De acá los sabios aprenden que la Pé (la boca) en ciertas ocasiones debe estar abierta y en otras cerrada. Hay cosas que debemos decir y a aquellas que debemos callar. Hay momentos para abrir la boca, para exigir, para debatir, para decirle al mundo lo que pensamos y hay momentos para cerrar la boca, para escuchar, para contemplar, para reflexionar. Como dijo el rey Shlomó, para todo hay un tiempo bajo el sol.

La Tzadi (y no Tzadik como algunos erróneamente pronuncian) también puede estar doblada o recta. El Talmud saca de la Tzadi (de Tzadikim, justos) una conclusión muy similar a la de la Nun (de Neemanim, fieles). Si uno se comporta humildemente en este mundo finalmente en el mundo venidero podrá estar recto frente a Dios. Podrá “ver a Dios” con la frente en alto ya que estará convencido que tuvo una vida de rectitud (¡se para recto quien es recto!). Sin embargo el Talmud se da cuenta lo que nosotros mismos percibimos ¡Es prácticamente lo mismo que lo del fiel de la Nun! El Talmud lo resuelve diciendo que la Torá fue entregada, y solo puede ser recibida, en gente “sumamente” humilde.

La Kuf (o Kof como pronuncian algunos) y la Reish van juntas. La Kuf hace referencia a Kadosh (Santo, uno de los nombres de Dios) y la Reish al Rashá (malvado). La yuxtaposición de estás dos letras, de Dios y del malvado, le permite a los sabios sacar hermosas y profundas conclusiones de sus respectivas grafías. קר: Así aparecen escritas de forma consecutiva ambas letras. Y lo primero que ven los sabios es que la Kuf le “da la espalda” a la Reish, y de ahí aprenden que Dios ni siquiera puede ver al malvado. Dios es tan sensible a la maldad y le repugna tanto los malvados que ni siquiera los puede ver. Hay ciertas letras en la Torá que los escribas las dibujan con “coronas” en sus cabezas. Una de estás letras es la Kuf. Los sabios notan que la corona de la Kuf está inclinada hacia la Reish y de aquí aprenden una hermosa enseñanza, que Dios está dispuesto a darle una corona, tal como la que Él tiene, al malvado que hace Teshuvá, que se arrepiente. La corona se inclina hacia el malvado para que este pueda ser tentado de que hay otro camino, otra forma de actuar. Como podrán apreciar también la pata de la Kuf está suspendida en el aire. Los sabios lo notaron y dijeron que esto se debe a que si el malvado se arrepiente puede inmediatamente darse vuelta y entrar bajo el cobijo de Dios por la ventana que allí se forma, entre la pata de la Kuf y su techo. El Talmud aquí hace una pequeña disquisición y dice que está enseñanza va en tono con lo que cierta vez enseñó Reish Lakish.

El Midrash cierra con las últimas dos letras del Alefbet: la Shin y la Taf. Con la mentira (Sheker) y con la Verdad (emeT, la Taf al final de la palabra). De la yuxtaposición de ambos opuestos los sabios aprenden algunas ideas muy profundas. Lo primero que se dan cuenta es que las letras que conforman la palabra Sheker (Shin-Kuf-Reish), como podrán observar, están pegadas, una al lado de la otra. Sin embargo la palabra Emet (Alef-Mem-Taf), están esparcidas en todo el Alefbet (es más, ¡es la primera, la letra del “medio”, y la última!). Esto se debe, dice el Midrash, a que la mentira se encuentra más frecuentemente mientras que la verdad es una rareza la cual hay que buscar y que no es sencillo encontrar. La otra gran enseñanza, una que suelo utilizar con bastante frecuencia en mis clases, es que las tres letras que conforman la palabra Sheker se paran sobre un solo punto (¡no me crean, fíjense!), mientras que las de la palabra Emet todas se sostienen sobre dos patas. ¿Por qué? Para enseñarnos a nosotros que las mentiras “tienen patas cortas” o más bien, se caen fácilmente ya que su punto de apoyo es muy débil. En cambio la verdad se sostiene como un ladrillo, firme, y nada la puede derribar. Cierta vez, escuché, que aún así las mentiras se paran sobre una pata; una mentira para ser creíble necesariamente tiene que tener una “pata” de verdad. Y por eso el desafío es doble, debemos aprender a diferenciar en cada discurso la mentira de la verdad ya que rara vez se nos presenta una mentira volando por los aires.

¿¡No es hermoso!? La simpleza de los niños nos abre un mundo nuevo. Nos permite no solo aprender el Alefbet sino aprender del Alefbet. Y este es el desafío, nuestro desafío en la vida: aprender sobre el otro y aprender del otro. Y descubrir que cada palabra y que cada letra tienen algo para enseñarnos.

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[1] El término דרדקי es utilizado en la mayoría de los casos en el Talmud Babilónico para hacer referencia a niños en la escuela o niños de edad escolar. Ver por ejemplo: TB Baba Metzia 66a, Baba Batra 21a, Ketuvot 111b.

[2] En Bereshit Rabá 1:11 también se hace referencia que en cierta ocasión los niños en la escuela comenzaron a interpretar exegéticamente las letras del alfabeto hebreo.

[3] De aquí viene el término popular en Israel de Ulpan, “el lugar donde se aprende hebreo”. Irónicamente los centros de estudios de hebreo tiene un nombre en arameo.

[4] La Mishná discute cómo se cumple el precepto de las Aravot (del sauce) durante el último día de la festividad de Sucot. La autoridad anonima de la Mishná afirma que las hojas de sauce se golpeaban sobre el altar, se tocaba el Shofar y se daban vueltas alrededor del altar. Allí según una autoridad se dice que el pueblo pronunciaba la famosa sentencia “Ana Adonai Hoshia Na” (Oh Señor sálvanos) mientras que rabí Iehuda dice que se decía “Ani VeHU (אני והו) Hoshia Na”. Aquí vemos como Hei-Vav era un “apodo” o otro nombre para referirse a Dios.

[5] Saberes esotéricos sobre los cuales se puede disertar en público.

[6] Según la tradición Talmúdica un signo de humildad es andar todo el tiempo con la cabeza un poco inclinada hacia abajo. El andar recto (con el pecho para afuera) según el pensamiento judío clásico es una señal de soberbia.

[7] El Talmud está repleto de estos Simanim. Una serie de palabras inconexas entre sí pero que cada una encierra una enseñanza de algún sabio en particular y que son traídas en conjunto para poder recordarlo mejor.

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