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El Coronavirus y la Torá

por marzo 15, 2020 Sin comentarios

El Coronavirus y la Torá

 

¿Tiene algo el judaísmo que decir sobre el Coronavirus? SÍ Y NO

 

Empecemos con el NO

 

En las últimas semanas han abundado en las redes sociales decenas de mensajes donde rabinos oportunistas intentan “mostrar la veracidad de la Torá” demostrando como la actual pandemia se encuentra ya “escrita” en nuestra Torá. Tres son sus métodos (falaces e infantiles) para probar su punto:

 

  • La Guematria

 

“Corona tiene el valor númerico de 358 al igual que la palabra Mashiaj”. O algunos escriben Corona de otra forma por lo cual el número que llegan es 361 pero siempre tienen una forma de arreglarla ya que aquellos que llegan a este valor dicen que suma igual que “Mashiaj Ba (el Mesías viene)”. Incluso hay algunos que como escriben Corona de una forma diferente les da 357, pero no se preocupen, ellos también encontraron que “Ajal Ever Min HaJai (comer de un animal vivo)” también tiene el mismo valor númerico. Demás está decir que la Guematria siempre te va a dar lo que quieras que te de, y con un poco de ingenio, buena voluntad, vas a lograr siempre el resultado que quieras. Para los que quieran divertirse con otras posibilidades:https://www.gimatria.co.il/?word=קורונה

 

  • Los códigos secretos de la Biblia

 

El rabino Matityahu Glazerson (https://www.jpost.com/judaism/Secret-Bible-codes-allegedly-predict-worldwide-coronavirus-outbreak-616048) siempre esta ahí preparado frenta a su computadora para cuando una nueva enfermedad, tragedia, muerte o un gran fenomeno mundial o en Israel ocurre para comprobar que “todo está en la Torá” en uno de sus famosos “códigos secretos de la Biblia”. Claro que siempre lo hace con “el diario del lunes” o mejor dicho en judío “con el diario de Motzaei Shabbat”. Me parece casi rídiculo en el 2020 tener que estar refutando esta pseudo-ciencia sobre los “códigos secretos de la Biblia” pero al parecer muchos siguen creyendo en esto o lo encuentran fascinante. Acá dos buenos artículos, uno con más sentido del humor que el otro, que destruyen y muestran la mentira de los “códigos secretos de la Biblia”

 

 

 

 

 

  • Rashí y Coro Na

 

La más popular, sin embargo, por su creatividad es la que supone que Rashí, el gran comentarista medieval, ya predijo el Coronavirus en su comentario a Éxodo 12:9 cuando dice que la palabra “cruda” (o mejor dicho: “sin cocinarse totalmente”) en árabe se dice Koro Na (aquí un ejemplo de como es utilizado el argumento: https://ravberland.com/the-spiritual-cause-of-the-corona-virus/). Vamos a darle crédito a la imaginación y a lo sugestivo de esta idea pero nuevamente ¿podemos realmente creer que cuando existen cientos de miles de libros, autores, comentarios, comentarios de los comentarios, en la inmensa bíblioteca judía ¿no vamos a encontrar en todos los casos con un poco de imaginación, buena voluntad y conocimientos, una palabra (o dos en este caso), incluso en árabe, ya no en hebreo, que hable de lo que quiera que nosotros querramos hablar?

 

Pasemos al SÍ

 

Si bien, mal que le pese a estos rabinos sensacionalistas y apocalitpicos, no se encuentra realmente profetizada la pandemia del Coronavirus con nombre y apellido en nuestra Torá, sí encontramos en la inmensa y milenaria sabiduría judía respuestas posibles ante este tipo de situaciones.

 

  • Cuidado del cuerpo:La Torá sí nos llama a cuidar nuestros cuerpos (Deut. 4:15). De forma diligente Dios nos pide que nos cuidemos, convirtiendose esta idea incluso en un mandamiento positivo que lleva a nuestros sabios a decir “Pikuaj Nefesh Doje Shabbat” (el salvar una vida sobrepasa todas las prohibiciones del Shabbat). Y más aún, en el Talmud (Julin 10a) está escrito: “Jamirá Sakanta meIsura”, que podríamos traducir así: “Debemos ser más estrictos en los peligros de la salud física que en relación a las prohibiciones en materia ritual”. ¡El cuidado del cuerpo y de nuestra salud no es una buena idea sino una Mitzvá!

 

  • Todos somos responsables:El Talmud nos dice: “Todo judío es responsable el uno por el otro” (Shevuot 39b). Ante una pandemia el principio se universaliza y nos dice que “todo ser humano es responsable el uno por el otro”. Cuidarnos, resguardarnos y hasta aislarnos no es solo importante por nuestra propia salud sino que es un deber cívico y religioso. Tal como soy responsable por mi, soy también responsable por el otro, nos dice la Torá.

 

  • Netilat Yadaim:La milenaria práctica del lavado ritual de manos, antes de cada comida, luego de ir al baño y antes de cada rezo diario, hoy en día cobra un nuevo valor. Dicen algunos que fue quizás por está práctica de higenización (sumado a los baños previos a Shabbat y la inmersión de las mujeres en la Mikvé de forma mensual) que ayudó a que los judíos (sumado al aislamiento social) sufrieran menos muertes durante la peste negra. No estoy seguro que esto sea así pero sí estoy convencido que adoptar este mandamiento (y agregarle jabón antes del lavado ritual) como práctica cotidiana puede ayudarnos en estos momentos (y en otros fuera de tiempos de pandemias también).

 

  • El permiso de curar:Muchos en el mundo antiguo creían que la medicina iba en contra de la voluntad de Dios. Si Dios te mandaba una enfermedad y no te mandaba la cura era porque quería que mueras. Contra este principio los sabios talmúdicos, basados en un versículo de la Torá que dice “Y curás habrás de curar” (Ex. 21:19), enseñan: “De aquí aprendemos que le fue dado a los medicos el permiso para curar” (Baba Kama 85a). Muchas veces es el propio ser humano que causa la enfermedad pero también es el propio ser humano que tiene la posibilidad de encontrar la cura con el don divino de la razón.

 

  • No propagar noticias falsas: A diario recibimos en WhatsApp y en redes sociales un sin fin de noticias sin confirmar, muchas de ellas que buscan con o sin intención generar más pánico y temor en la gente. Muchas veces hasta nos tomamos tiempo de leerlas o peor aún las compartimos sin comprobar su veracidad o su fuente. La Torá tiene algo para decirnos al respecto también. Cuando en los tiempos bíblicos alguien era condenado a muerte los jueces debían hacer una investigación profunda y exhaustiva de los testimonios: “Vejakartá, veDarashata Eitev (Investigarás y analizarás bien)” nos dice la Torá. Y el Talmud, en el tratado de Sanedrín, suma una gran cantidad de preguntas que se les debía hacer a los testigos para asegurarse la veracidad de sus palabras. Sumado a este punto tenemos la explicita prohibición del Levítico de “no andarás con habladurías” (19:16). Seamos responsables, no fomentemos nosotros el pánico general o la falsa salvación compartiendo noticias falsas. Abstengamosnos la próxima vez antes de apretar “reenviar”. Esto también es una Mitzvá.

 

  • Bikur Jolim – Visitar enfermos: El Talmud nos dice que visitar a un enfermo cura 1/60 de su dolor (Nedarim 39b). Sin embargo también nos enseña nuestra tradición que no debemos ponernos en un peligro inecesario incluso para salvar la vida de otro. En tiempos de pandemia la empatía y el acompañiamiento son fundamentales sin embargo debemos tomar todos los recaudos posibles y si las visitas físicas no son recomedadas seguir esta recomendación. Gracias a Dios vivimos en un mundo con grandes avances tecnologicos que nos permiten estar presentes y acompañar aún a la distancia.

 

  • Dina deMaljut HaDina– La ley nacional: Aparte de nuestro código legal propio, de la Torá, como judíos debemos aceptar también las leyes y las recomendaciones de las naciones en las que vivimos. Y especialmente en materias de salud y de seguirdad. Si estás en cuarentena no hay “Mitzvá” que justifique que salgas de tu casa ya que la Mitzvá es quedarte en tu casa. Si se decreta la no aglomeración de gente no hay que ser un tonto piadoso (literalmente así existe una categoría en el Talmud) y aún así acudir a la sinagoga ni siquiera para decir Kadish.

 

Todas estas nociones e ideas quizás no sean tan “impactantes y desulmbrantes” como creer que el valor númerico de la palabra Mesías es igual que el valor númerico de Corona, o que Rashí ya en el siglo XI, profetizó sobre esta enfermedad; sin embargo creo yo, humildemente, que el judaísmo no se sostiene en estas ideas infantiles y populistas que buscan “el asombro del lector” sino más bien en cultivar un corazón sensible y una mente crítica y profunda. Ya la propia Torá nos enseña que los milagros por más maravillosos que parezcan no logran mantener la fe del pueblo. Nuestros antepasados al salir de Egipto vieron un sin fin de portentos, milagros y maravillas sobre naturales en Egipto y en el Monte Sinaí pero unas semanas después ya se habían olvidado de todo esto y comenzaron a adorar a un becerro de oro.

 

Construyamos un judaísmo con sentido alejado de la fanatasía de Disney World y más cercano a la sabiduría de la Torá.

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