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Jeshvan, Marjeshvan, Bul u Octubre ¿En qué mes estamos?

por octubre 31, 2018 Sin comentarios

En el shule (primaria judía) para enseñarnos los meses del calendario hebreo y aprenderlos así de memoria la morá (maestra de la curricula judía) nos lo enseñaba con una melodía. El mes que le seguía a Tishrei, un mes cargado de festividades, era “Jeshvan”. Así lo aprendí. Cuando crecí me dijeron que Jeshvan es el nombre del mes pero hay quienes lo llaman Mar Jeshvan. Luego leí un poco más y aprendí que la cosa es un poco más compleja. Hagamos, juntos, un poco de historia.

En el Tanaj (Biblia Hebrea) los meses mayoritariamente son expresados con números ordinales: Primer mes, segundo mes, etc. Simple. El primer mes del año (según el calendario agrícola con influencias egipcias) es el mes de Nisan, el inicio de la primavera y del crecimiento del Nilo (ah y también ex pos facto de la salida de la esclavitud hacia la libertad como recordamos cada año en Pesaj). Según la cronología bíblica entonces ahora estaríamos en el octavo mes (no en el segundo mes comenzando con Tishrei y Rosh Hashaná pero esto es tema para otro blog). Si retrocediéramos en el tiempo unos 3000 años en la Tierra de Israel y le preguntásemos a alguien en que mes nos encontramos nos dirían o bien que estamos en el octavo mes.  Aunque algunos israelitas de aquel momento, influenciados por sus vecinos cananeos, nos dirían que estamos en el mes de “Bul”. Bul es un término de origen cananeo y así era denominado el mes por los habitantes de esa región debido a que estos eran tiempos de la cosecha del producto (Bul/Yabal) de la tierra. Los israelitas también lo adoptaron como propio y se dice que un once del mes de Bul Shlomó (el rey Salomón) concluyó la obra del Primer Templo de Jerusalén (I Reyes 6:38).

Hasta ahora tenemos como posibilidades “octavo mes” o más tardíamente “Mes de Bul”. ¿Y el nombre que me enseñó mi morá de dónde viene? Hoy todos (o casi todos) los nombres de los meses judíos que poseemos se originaron en Babilonia y fueron importados por los judíos que volvieron del exilio, allá por finales del siglo VI a.e.c (j.Rosh Hashaná 1:2). Sus nombres tienen origen acadio (este era el idioma del imperio babilónico) y muchos son incluso nombres de dioses paganos. Y el nombre de este mes que trajeron nuestros antepasados de sus años de exilio en Babilonia fue… Marajshawan o algo así (así lo pronuncian nuestros correligionarios yemenitas que son quienes según los académicos más han mantenido la correcta pronunciación del hebreo bíblico). ¿Qué significa en acadio Marajshawan? No se imaginan: “Octava (Shman) luna (Warj)”, en otras palabras: Octavo Mes. Este nombre no es muy original que digamos. Y a que no adivinan qué: Octubre, en latín, también significa: “El octavo mes” (contando desde marzo y no enero como era su inicio del calendario originalmente).

Todo coincide: “El octavo mes” (nombre hebreo bíblico), “Marjashawan – La octava luna (nombre acadio/judío pos-exilico) y Octu-bre (mes romano). Todos estos términos en diferentes idiomas hacen referencia a la posición ordinal de este mes, el inicio de las lluvias y del otoño en el hemisferio norte, en el calendario. Sin embargo mi morá en la primaria, y la inmensa mayoría de los judíos y hebreo-parlantes, llaman a este mes Jeshvan y algunos le “agregan” una palabra adelante “Mar”. ¿Por qué? No estamos seguros pero es un proceso que comenzó a darse en la Plena Edad Media, seguramente por el olvido de la etimología del nombre de nuestro mes en cuestión. Hasta aquel momento prácticamente en todas las fuentes rabínicas el mes es escrito como una sola palabra: Marjeshvan (ver: m.Taanit 1:3-4, b.Rosh Hashaná 7a), sin embargo desde el siglo XIII en adelante vemos que algunas comunidades comienzan a utilizar el nombre Jeshvan para fines ceremoniales o de calendario (ver: Minaguei Vermasia 234 (Worms, 1280) o Zohar 2:275b, 3:260b (España, 1286)). Esta transformación de Marjesvhan a (Mar) Jeshvan condujo, como suele ocurrir, al desarrollo creativo de los sabios de Israel para “explicar” el agregado del término “Mar” antes del “nombre” del mes. Aquí tan solo algunos ejemplos:

  • Amargo: Mar, amargura en hebreo, sería un agregado ya que este mes carece de festividades a diferencia del mes anterior Tishrei que está repleto de festividades. “Un Jeshvan amargo” ya que carecemos de celebraciones. Otros dicen que es amargo porque según la tradición rabínica en este mes murieron las matriarcas Sará y Rajel (Ester Rabá 7:13)
  • Lluvias: Mar también puede significar gota (ver. Isaías 40:15 y Rashí ad. loc.) y es por eso que algunos intuyen que Mar vendría a hacer referencia a que en este mes en el hemisferio norte comienzan las lluvias. “Un Jeshvan lluvioso” es lo que deseamos (Pri Jadash, Even HaEzer 126:7).
  • Señorial: Mar también puede significar “señor” y es por eso que algunos se aventuran incluso a decir que este mes será un mes importante y un mes de alegría en el futuro ya que un Midrash tardío indica que, tal como el Primer Templo se terminó de construir en el mes de Marjesvhan, el tercer Templo será reconstruido en este mes (Bnei Isajar 2:56-57).

Este error, por desconocimiento y olvido de la fuente, trajo aparejada algunas consecuencias más allá de las simpáticas interpretaciones del antes un término (Marjeshvan) ahora convertido en dos (Mar Jeshvan). Algunos acostumbran a no casarse durante este mes ya que es ¡un mes amargo! (Lev Jaim 2:26). Otros errores de interpretación textual también vinieron aparejados de nuevas costumbres y prohibiciones legales como que algunos hasta el día de hoy no mezclan pescado y leche, y otros se abstienen de ciertos alimentos durante los días previos a Tisha BeAv (¡pero esto es tema de otro blog!).

Jeshvan, Marjeshvan, Octavo Mes, Bul… llamen a este mes como deseen. Yo al enseñarle a mi hijo los meses en hebreo lo voy a hacer con la canción que me enseñó mi morá, pero cuando crezca le voy a contar toda la historia.


Publicado en el diario Aurora el 31 de Octubre del 2018.

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