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Ki Tavo – Las maldiciones y el año que concluye

por septiembre 23, 2016 3 Comments

Hay ciertas lecturas de la Torá que siempre, sin importar si es un año embolismal (un año de 13 meses) o bien año común de 12 meses, se leen previo o después de alguna festividad o conmemoración. Un ejemplo clásico es que siempre antes de Tisha beAv se debe leer Parashat Devarim. Lo mismo ocurre con Rosh Hashanah y Parashat Ki Tavo. Al respecto nos dice el Talmud (Meguilá 31b):

Rabi Shimon ben Eleazar dice: Ezra decretó para Israel que lean siempre las maldiciones del libro de Levítico antes de Shavuot y las de Deuteronomio antes de Rosh Hashaná.

Es decir que según la tradición rabínica hace más de 2500 años que siempre se leen las maldiciones (tojejot) de Levítico presentes en la Parashá de Bejukotai y las de Deuteronomio, presentes en nuestra Parashá, justo antes de Shavuot y de Rosh Hashaná respectivamente. Estas maldiciones son llamadas en hebreo tojejot, admoniciones, castigos y sufrimientos que le serán infringidos al pueblo de Israel de no seguir el camino de la rectitud, la justicia y los preceptos. La gran mayoría de estas maldiciones no son castigos divinos sino simplemente una consecuencia de nuestras conductas erradas. Estás tojejot son leídas rápidamente y en voz baja cuando el Baal Kore las lee en la sinagoga.

Ahora bien ¿Por qué Ezra decretó leer las maldiciones de Ki Tavo antes de Rosh Hashaná? Rabí Shimon ben Eleazar no nos da una respuesta pero Abaie a continuación nos dice: “Para que las maldiciones se terminen con el año que concluye”. El Talmud eleva luego una pregunta si ese es el motivo en relación a Shavuot pero la misma voz anónima de la Guemará contesta que según algunos Shavuot también es un año nuevo, el año nuevo de los frutos del árbol (ver Rosh Hashaná 16a).

Retomemos ahora esta hermosa idea. Según Abaie leemos las tojejot de nuestra Parashá antes de Rosh Hashaná para que con el año que termine también se terminen todos los problemas, las angustias y los dolores del año que pasó. Sobre esta idea Rabi Abraham Hazan Kirundi (Siglo XIII, España) escribió un hermoso poema litúrgico (Piut) llamado Ajot Ketana (hermana pequeña). En este poema el pueblo de Israel es descripto como la hermana pequeña y es está la que le escribe a su redentor, a Dios, para que la ayude y la libere. En cada una de las estrofas de este hermoso Piut, que abre las plegarias de Rosh Hashaná según la liturgia Sefardí, la pequeña hermana cuenta todas sus angustias y sufrimientos terminando en cada una con la siguiente frase: “Tijle Shaná veKilelotea” (Que concluya el año con sus maldiciones). El pueblo de Israel cada año recuenta sus sufrimientos, sus tojejot, esperando que este sea el último año de exilio y sufrimiento. El Piut termina, sin embargo, con el siguiente juego de palabras: “Tajel Shaná uBirkotea” (Que comience el año con sus bendiciones). El Piut termina con palabras esperanzadoras y con una mirada optimista hacia el año que comienza. El compositor, retomando las palabras del Talmud, hace un hermoso juego de palabras entre Tijle (concluya) y Tajel (comience). A propósito este juego entre dos palabras que suenan parecido ya se encuentra en la Torá en relación a lo siete años de vacas gordas y siete años de vacas flacas (Ver Génesis 41:53-54).

Con el paso de las generaciones el Piut de Abraham Hazan Girundi se fue olvidando en gran parte del mundo judío sin embargo su mensaje se mantiene en uno de los deseos más habituales de Rosh Hashaná. Aparte del popular “Shaná Tová uMetuka” (Un año bueno y dulce) hay otro deseo el cual es muy utilizado hasta nuestros días por los judíos de todo el mundo: “Tijle Shaná veKilelotea veTajel Shaná uBirkotea” (Que concluya el año con sus maldiciones y que comience el año con sus bendiciones). ¡Qué deseo más hermoso!

Cada año nos trae sufrimientos, dolores y problemas. Muchos de ellos provocados por nuestras propias acciones y muchos otros llegan sin que los llamemos. Aprovechemos este Shabbat para repasar rápidamente todos los dolores, maldiciones, problemas y sufrimientos que atravesamos durante el año para poder así dejarlos atrás en el año que comienza. Con cada año que termina es nuestro deseo que todos nuestros problemas concluyan con él. Y cada año nuevo encierra todas las bendiciones que cada nuevo comienzo conlleva.

Shabbat Shalom para todos y como hemos aprendido les deseo a todos que este año concluya con todas sus maldiciones y que el nuevo año que comienza nos deparé bendiciones en abundancia.

Si quieren escuchar el Piut hagan click aquí:

http://shofar.org/images/stories/roshhashanah/Achot_Ketanah.mp3

Si quieren leer el Piut en hebreo y en ingles hagan click aquí:

https://www.scribd.com/doc/238243631/Achot-Ketana

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