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El Hatikva, la esperanza de y en el pueblo.

por mayo 11, 2016 One Comment

El HaTikva (la esperanza) es el himno nacional del Estado de Israel. Sin embargo a diferencia de otros himnos nacionales no fue creado luego de la creación del Estado sino que precede al Estado de Israel por más de 70 años. Así es el pueblo judío, un pueblo que precede a su Estado por más de 3200 años. Hoy el HaTikva es el himno de Israel pero desde fines del siglo XIX fue el himno del pueblo judío, la declaración de esperanza de un pueblo que volvía a unirse tras un objetivo en común.

El HaTikva se basa en un poema escrito por Naftali Herz Imber en 1877, el mismo se llamaba Tikvateinu (nuestra esperanza). En la década del 80 el poema de nueve estrofas (sólo dos de ellas con varias modificaciones terminaron componiendo el HaTikva) comenzó a ser recitado en los diferentes moshavot, nuevos asentamientos de judíos provenientes de Europa oriental. Luego la organización Jovevei Torá la incorporó como himno y desde 1897, en el primer congreso Sionista, el HaTikva fue declarado como himno del movimiento.

El HaTikva fue cantado incluso en los campos de concentración y exterminio de la Alemania Nazi. En medio del infierno en el corazón de Europa miles de judíos entonaron en aquel himno un poco de esperanza. Según el reporte de un Sonderkomando el HaTikva fue cantado cierta vez en 1944 por judíos checos al entrar a la cámara de gas del campo Auschwitz-Birkenau mientras que la SS los reprimían a palazos. En la última puerta del infierno, incluso ahí, no perdían la esperanza. Sus vidas estaban perdidas pero aún así confiaban en que su pueblo iba a resurgir de las cenizas del horror.

El HaTikva fue también cantado de forma espontánea en el primer Shabat luego de la liberación del campo de concentración de Bergen-Belsen el 20 de abril de 1945. Allí, cuando los cuerpos de miles de hombres y mujeres seguían tendidos en el campo, a cielo abierto centenares de judíos entonaron el HaTikva y así una pequeña luz de esperanza se ingresó al infierno cuyo fuego comenzaba a apagarse. Comparto con ustedes la emocionante grabación de un corresponsal de la BBC que registró aquel momento: https://www.youtube.com/watch?v=syUSmEbGLs4 (presten atención que ciertas partes del HaTikva no son exactamente como nosotros la conocemos).

En vísperas del 68 aniversario del Estado de Israel donde millones de judíos alrededor del mundo entonaremos el HaTikva recordando y enfatizando que nuestra esperanza no está perdida, que nuestra esperanza se hizo realidad, les dejo las últimas líneas de la novena estrofa del poema Tikvateinu, estas líneas no entraron al HaTikva pero están grabadas en mi corazón:

כִּי רַק עִם אַחֲרוֹן הַיְּהוּדִי‎

גַּם אַחֲרִית תִּקְוָתֵנוּ!‎

[…] ¡Sólo con el último judío,

Sólo allí se acabará nuestra esperanza!

La base del Islam es la sumisión a Dios. La base del cristianismo es la fe en una persona-dios-mesías. La base del judaísmo, sin embargo, no se basa en la sumisión a un Dios ni en la fe en un único hombre. El judaísmo se basa en la fe de Dios en los hombres, la fe de Dios en su pueblo. La base del judaísmo es el pueblo de Israel. Y allí radica nuestra esperanza. Nuestra Tikvá. El HaTikva no es solo la esperanza del pueblo, es la esperanza en el pueblo.

¡Jag Haatzmaut Sameaj! ¡Felices 68 años Israel!

P.D: A quien le interese saber más de como el poema Tikvateinu se transformó en el himno HaTikva no deje de leer el siguiente artículo de la rabina Dr. Dalia Marx: http://thetorah.com/tikvatenu-the-poem-that-inspired-israels-national-anthem-hatikva/

 

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